La compleja realidad de arbitrar Judo
Arbitrar no es nada fácil. Requiere preparación, estudio de acciones y valoraciones en diferentes eventos, así como una profunda mentalización antes de afrontar una competición. Hablo desde la experiencia: llevo más de cuarenta años pisando los tatamis. He pasado por todos y cada uno de los estamentos de nuestro deporte; he sido competidor y sigo siendo entrenador y árbitro. No es algo extraordinario, ya que la mayoría de los judokas con cierta trayectoria han recorrido estos roles en mayor o menor medida. Sin embargo, resulta curioso cómo al cambiar de función a menudo olvidamos las dificultades del rol ajeno. Hace un tiempo escribí en este mismo blog un artículo titulado «Esos de corbata» , donde reivindicaba la labor arbitral. Los árbitros cumplen una misión trascendental: valoran las técnicas, corrigen deficiencias durante el combate y sostienen la integridad del deporte. El árbitro es el garante que transforma la actividad en deporte; sin él, el judo se convertiría en un mer...