Campeonato de Andalucia Infantil y Cadete: Cádiz 2026.
Volvemos de una de las citas más importantes de la temporada, un campeonato
donde se concentran sueños, esfuerzo y la
ilusión de conseguir una plaza para el Campeonato de España en categorías
infantil y cadete.
En esta ocasión, Cádiz ha sido la anfitriona, y ha demostrado estar a la altura. Buena organización, un entorno inmejorable y ese ambiente especial que convierte este evento en algo más que una competición.
Un bronce para nuestro club.
Antes de entrar en la valoración general, hay que destacar a la
representante de nuestro club: Laura Villellegas, que consiguió una
meritoria medalla de bronce en la categoría de -57 kg infantil femenino.
Este resultado que ha sido trabajado y no por casualidad. Es la recompensa
a toda una temporada de constancia y compromiso en cada entrenamiento en nuestro
club.
Enhorabuena, Laura. Este es el camino.
Judo de nivel: respeto y talento.
Si algo caracteriza a estas categorías es la intensidad. La posibilidad de
acceder al Campeonato de España eleva el nivel competitivo y se nota en cada
combate.
Vimos enfrentamientos muy igualados, donde cada acción contaba y donde los
y las judokas demostraron todo lo trabajado durante la temporada. Más allá de
los resultados, lo realmente importante fue comprobar el crecimiento deportivo
y la actitud sobre el tatami.
Una organización bien gestionada
Uno de los aspectos más destacables fue la gestión de los espacios. La separación entre zona de calentamiento y zona de competición fue un acierto total. Estos cambios ha propiciado mayor fluidez en la competición y un ambiente más cómodo para el público con un pabellón lleno y entregado, disfrutando del judo desde la grada en condiciones óptimas.
Gradas llenas y ambiente deportivo.
En esta ocasión, el ambiente en la grada fue más controlado y respetuoso
que en otras competiciones.
Hubo apoyo, hubo emoción, pero también se mantuvo una actitud adecuada. Y
esto es clave,
ya que no siempre se estará de acuerdo con las decisiones arbitrales, pero el
respeto es una parte fundamental de nuestro deporte.
Labor arbitral y formación continua
Durante el campeonato también se llevaron a cabo exámenes de árbitros en
diferentes niveles, desde oficiales de organización hasta árbitros autonómicos.
En este apartado, es importante destacar a nuestro deportista Jorge Gómez Morales, que obtuvo el título de árbitro autonómico, un logro que refleja su compromiso con el judo también fuera del tatami de competición.
El objetivo es claro: mejorar, reducir errores y seguir creciendo como
colectivo.
Aunque, como siempre, no todas las decisiones serán compartidas.
En conclusión.
Campeonato con mejor organización,
mayor participación y, sobre todo, más respeto dentro y fuera del tatami. Recordad,
el judo va mucho más allá de una medalla; es una escuela de valores. Esperamos
que no sea algo puntual y que esta línea continúe en futuras competiciones.
Seguimos sumando experiencias, aprendizajes y momentos que hacen grande
este deporte.
¡Nos vemos en el tatami! 🥋
Si te interesan este tipo de reflexiones sobre judo, valores y experiencia en el tatami, puedes seguir la sección “Hablamos de Judo” de este blog, donde continuaremos compartiendo ideas y vivencias de nuestro deporte.

No fue tan perfecto como dices. Es más, creo que ha sido el campeonato más desordenado de muchos.
ResponderEliminarAgradezco mucho que me me hagas llegar tus impresiones. Entiendo que cada asistente vive la experiencia de forma distinta.Mi comentario sobre la 'mejor organización' iba enfocado a la evolución positiva que percibí respecto al ranking anterior, pero es evidente que hay más cosas que mejorar. Un saludo
EliminarCon todos mis respetos Jorge, difiero mucho de tus palabras, porque el campeonato no tuvo la tan perfecta organización que dices, sino todo lo contrario. Empezando por el retraso tan grande que hubo en el comienzo de los cadetes, (incluído el retraso para el pesaje, teniendo que estar los chiquillos sin poder comer hasta mucho tiempo después) con lo que eso nos supone a las familias que hacemos el gran sacrificio para llevar a nuestro hijo; desorganización en cuanto al sorteo de las ligas, desorganización de la muchacha que hablaba por el micro que nombraba mal a los que tenían que salir a competir o no los nombraba directamente y casi no vemos a nuestro hijo salir a combatir; desorganización entre los oficiales de mesa y algunos árbitros que cuando mi hijo iba ganando el combate le quitó por la cara sus puntos y le dió por ganado el combate al rival injustamente. Desorganización cuando cambiaban a los niños de tatami sin previo aviso y los familiares teníamos que correr de un extremo a otro del pabellón para poder ver a nuestro hijo competir. Y lo más grave, que le faltaran el respeto a mi hijo en mesa central contestándole de malas maneras cuando él no faltó el respeto a nadie y se dirigió correctamente al personal para preguntar algo porque lo tenían mareado, sin aclararle ni cuándo le tocaba salir ni de qué color tenía que salir. Se nos pide respeto a las familias desde las gradas pero no es recíproco por parte de la federación, es más, se nos recomienda por detrás para que no protestemos y traguemos con todo. Y con todo esto, los perjudicados son los niños que esforzándose al máximo, ven las cosas injustas que les hacen y el mal hacer de algunos, provocando su desmotivación y frustración. Habla una madre desde la impotencia.
ResponderEliminarTe agradezco sinceramente que compartas estos fallos con tanto detalle. Mi comentario sobre la 'mejor organización' iba enfocado a la evolución positiva que percibí respecto al ranking anterior, pero es evidente por lo que expones que aún quedan errores que se deben evitar.
EliminarPrecisamente por eso creo que es fundamental no dejar de exigir esa mejora continua. Siento mucho la frustración de tu hijo y tomo nota de tus palabras para que esa línea de valores que defendemos sea real en cada detalle del tatami. Un saludo